martes, 8 de febrero de 2011

La asquerosa dignidad de la pobreza

El siguiente texto está escrito por Sonia Sanchez, feminista argentina, mujer rebelde y desobediente, tal como ella misma se define. Pertenece a la asociación AMMAR y a Mujeres Creando, de pensamiento anarkofeminista. Además, es coautora, junto a María Galindo, del libro "Ninguna mujer nace para puta."
 "La asquerosa dignidad de la pobreza" es un post publicado en la Bitácora de Sonia Sanchez, el 21 de febrero de 2010:
Donde esta la dignidad en la pobreza?
Tome la decisión de no ser mas empleada domestica, con la misma fuerza de cuando dije basta a la prostitución.
Fregando la mugre en una de las tantas casas que limpiaba hasta hace dos días, me puse a pensar ¿Dónde esta la dignidad en este trabajo? ¿yo me siento digna fregando la mugre de las personas ricas y clase media? ¿Qué es dignidad?, ¿Qué es pobreza? Que es para mi como mujer pobre la dignidad?, como la vivo? ¿Cómo la padezco? ¿Cómo la disfruto?
Odio la dignidad del pobre y de la pobre!!!!,
Para mi esa dignidad es otro maquillaje que suaviza y tapa carencias, olvidos, maltratos, y violaciones.
= Mejor ser pobre, que ladrón
= mejor ser empleada domestica que prostituta
=yo soy pobre pero digna.
La palabra dignidad es el corsé que te sujeta, que no te permite mover del lugar donde estas, así con este maquillaje asqueroso yo soy útil para todos los sistemas.
Soy mujer pobre y estoy harta de ello, de los padecimientos, de las faltas, de los abusos,
Estoy harta de “ser digna” para obtener planes sociales,
Estoy harta de “ser digna” madre,
Estoy harta de “ser digna” empleada domestica,
Estoy harta de “ser digna” feligresa para la iglesia,
Estoy harta de “ser digna” esposa,
Estoy harta de “ser digna” amante,
Estoy harta de “ser digna” militante,
Estoy harta de “ser digna”.
Estoy harta.
Todas estas “dignidades” son corsé que nos sostienen en estas violencias.
La pobreza es violencia psicológica, material, e institucional, no hay nada allí que te dignifique,
Pobreza + maternidad = tortura
La maternidad es violencia, maquillada de romanticismo, y también un trofeo de guerra de los varones violentos
Ser ama de casa es otra violencia en la mujer, cocinar, planchar, fregar, bordar, tejer, coger y parir, y administrar la pobreza, donde esta la dignidad allí?
Todo es violento,
Soy pobre, y el estado me da planes sociales = dignificada
Soy pobre y puta, el estado me da planes sociales + 7000 forros por mes = dignificada
Soy pobre y adolescente embarazada, el estado me da el plan mamita = dignificada
Soy cartonera, revuelvo la basura para comer, y el estado me llama recicladora social =dignificada.
Soy mujer pobre violada sistemáticamente en la prostitución, el Estado y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) me etiquetan de trabajadora sexual = dignificada
dice Naty Menstrual: “yo no sufro de transito lento, me cago en todo”, y yo estoy haciendo lo mismo.
Me cago en la dignidad de la pobreza!
Me cago en la dignidad de ser mujer honesta!
Me cago en la dignidad de ser ama de casa!
Me cago en la dignidad de la maternidad forzada!
Me cago en la dignidad del romanticismo en la maternidad!
Me cago en la honra de la mujer!
Me cago en la dignidad de ser empleada domestica!
Me cago en la dignidad de ser buena hija!
Me cago en la dignidad de ser buena hermana!
Me cago en la dignidad de ser buena madre!
Me cago en la dignidad! y
“Si no me encuentras es porque Salí a buscar a la felicidad”.
Sonia
      Fuente:  http://cualestuputaesquina.blogspot.com/

lunes, 31 de enero de 2011

Feminismo etnocentrista

Muchas de las feministas blancas occidentales tenemos todavía un discurso exclusivamente genérico, sin ser conscientes (al menos eso quiero pensar yo) de que muchísimas mujeres  en el mundo sufren, además, una opresión múltiple: la étnica, nacional, de clase, económica,…
Nuestra práctica  feminista viene desde el privilegio de ser blancas y vivir en el “primer mundo”. Es un feminismo clasista y etnocéntrico, y estos rasgos son repeticiones de los esquemas del patriarcado.
Sin embargo, la lucha feminista no puede ser entendida si no engloba otras formas de violencia o de opresión hacia las mujeres, como el racismo, las leyes que restringen el trabajo y la migración, y la pobreza. Y esto sólo se consigue trabajándonos nuestro chovinismo interiorizado y deconstruyendo nuestros prejuicios occidentales. Mientras no lo hagamos, no  se puede hablar de sororidad entre las mujeres. Este concepto de  “amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices que se proponen trabajar, crear y convencer, que se encuentran y reconocen en el feminismo, para vivir la vida con un sentido profundamente libertario (Marcela Lagarde)”, en muchos casos, todavía no es real.

El feminismo, si quiere ser transnacional y transracial, debe empezar por dar voz a  las propias mujeres que viven esta opresión múltiple, y no seguir hablando nosotras por ellas con un sentimiento paternalista (“el paternalismo es una modalidad del autoritarismo, en la que una persona ejerce el poder sobre otra combinando decisiones arbitrarias e inapelables, con elementos sentimentales y concesiones graciosas.”http://es.wikipedia.org/wiki/Paternalismo).
Y, por supuesto, no debemos tomar una actitud sustitucionalista, donde las feministas occidentales pretendamos igualar nuestras experiencias como mujeres blancas con las de las mujeres no blancas: ¿o es que acaso son ellas las que tienen que encajar en nuestro molde? Esta actitud es, evidentemente, excluyente.

Seamos conscientes de que cualquier tema que afecte a las mujeres, nos afecta a TODAS las mujeres del mundo. Empecemos por cuestionarnos nuestra status quo y ser autocríticas. Salgamos de la teoría (cuyos postulados son aplicables, mayoritariamente, a mujeres blancas, de  clase media y con acceso a estudios universitarios) y construyamos un feminismo inclusivo e interactivo.

Pero mejor que yo lo explica Karla, militante feminista, negra y lesbiana, en una entrevista que le hicieron las mujeres de “Rebeldes sin Sombras”, un programa feminista en Radio Bronka:
http://rebeldessinsombraradio.blogspot.com/2011/01/programa-especial-sobre-genero-racismo.html 
Escuchar esta entrevista es fundamental para poder entender que muchas feministas blancas estamos todavía atadas a la cultura/trampa del etnocentrismo.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Qué nos pasa?

Vuelvo a la carga después de un tiempo inactiva (en cuanto al blog se refiere).

Pero es que ya estoy hasta el coño de ver que la ciudadanía de este estado español no se ha movido, exceptuando algunos grupos, desde la huelga general del 29 de septiembre. ¿Os creéis que dejando de votar a quienes ahora nos gobiernan se va a solucionar esta crisis, que nos van a dejar de joder los empresarios y la banca?

Ya lo dije en una entrada anterior. Nos falta conciencia de clase. De clase trabajadora, por supuesto, ya que la clase adinerada lo tiene muy claro.

En Grecia se paró hasta ocho veces el país, en Francia se vivió un mini Mayo del 68 con miles de estudiantes ocupando calles y centros educativos y miles de trabajadoras en huelga y bloqueando refinerías; en Portugal se ha secundado en masa una huelga general que ha sido calificada como la mayor de la historia lusa, mientras miles de estudiantes británicos e italianos desafían los recortes sociales de sus respectivos gobiernos ocupando calles, facultades y lugares emblemáticos.
Quizás no se haya conseguido frenar las reformas neoliberales en estos países, pero se han visto avances significativos: la popularidad de sus dirigentes ha descendido a unos niveles importantes, algunos partidos de izquierda y anticapitalistas han aumentado el número de electores, hoy mismo el Parlamento italiano inicia el debate sobre el futuro de su gobierno,…

¿Y qué pasa aquí?
Leo en los diarios de hoy que CCOO y UGT, después de haber vuelto al diálogo social (es como intentar dialogar con las paredes), preparan nuevas convocatorias de paros y manifestaciones. Sin embargo, todavía no se plantean una nueva huelga general. Quienes sí se lo plantearon desde hace tiempo son los sindicatos anarquistas y organizaciones anticapitalistas, pero siempre se quedan solxs a la hora de impulsar estas movilizaciones.
Mientras, el resto de lxs ciudadanxs se conforma con decir que en las próximas elecciones cambiarán su voto (¿al PP que nos va a privatizar hasta el aire que respiramos y nos quitará aún más derechos sociales?).

Conformismo, pasividad e incluso miedo a perder lo poco que nos queda. Esto es lo que veo en la mayoría de lxs españolxs.
Así jamás conseguiremos nada: ¡movamos el culo!

Los grandes cambios de la historia se consiguieron con grandes revoluciones y, como dice Noam Chomsky, sin acción no habrá reacción ni revolución.